Como cada año volvimos al Parque Natural del Cañon del Río Lobos en Castilla y León, en esta ocasión el objetivo fué la Sima del Carlista situada en pleno corazón del Parque. Eran las seis de la mañana cuando nos juntamos en la puerta del Club Beti, Miguel Ángel, Juan Ignacio, Hector y Raúl poniendonos en marcha inmediatamente hacia la provincia de Soria. A las ocho y media de la mañana estabamos en Casarejos donde se nos unió Luis, que pasaba el fin de semana por su tierra y que ya había disfrutado del Parque el día anterior visitando la Sima de Candelones. Desde Casarejos tomamos dirección Usero y al poco nos desviamos por la pista que se dirige a la sima, ya que disponiamos de autorización para el transito con vehículos, aunque no pudimos llegar hasta la boca ya que nuestros coches no eran todo-terreno pero nos quedamos realmente cerca, a unos diez minutos andando. |
Cuando nos bajamos de los coches el frio era intenso y aunque el sol empezaba a templar el ambiente no era suficiente para entrar en calor, así que rápidamente nos cambiamos de ropa y nos colocamos los equipos de progresión vertical, también aprovechamos para preparar las cuerdas y por supuesto tomarnos un buen bocadillo. Partimos hacia la sima continuando por la pista y justo cuando esta empieza a perderse por su poco uso nos encontramos a nuestra derecha con una de las dos bocas de entrada, después de asomarnos continuamos unos cien metros más allá, en un pequeño claro del bosque cercano a una gran torca esta la otra boca, con su pertinente cartel indicativo y por la que accedimos a la cavidad. |
Empezamos a equipar el primer pozo de cinco metros que termina en una rampa de tierra con algunas formaciones de hielo. Una corta rampa nos conduce a la galería en la cual pasamos bajo la segunda entrada, poco después una cuerda instalada en fijo nos ayuda a ascender unos dos metros y acceder a una diaclasa que termina en un pozo de unos cinco metros, que descendimos por la cuerda instalada en fijo. Así llegamos a la cabecera del gran pozo-rampa; totalmente equipado con químicos y doble vía, facilita mucho la instalación de las cuerdas, que suelen buscar la máxima verticalidad posible. La mayoría es rampa con fuerte inclinación, salvo algún corto trecho en vertical con amplios péndulos para continuar buscando la vertical. Antes de darnos cuenta estamos llegando a la base del pozo, y al haber equipado el pasamanos con la cuerda de cien metros que llevábamos hacemos corto por pocos metros, teniendo que empalmar otros veinte metros para llegar a la base sin riesgo de resbalar en la rampa. Por eso recomendamos instalar el pasamanos de acceso al pozo con una cuerda de veinte metros y colocar la cuerda de cien desde la cabecera del mismo para evitar tener que empalmar cuerdas. |
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