Vía Ferrata Canal del Palomo
Vadiello (Huesca)
3 de Mayo de 2009

     
En esta ocasión fueron Mariano y Miguel Ángel los que se animaron por una actividad a escasa distancia de Zaragoza y poca duración, que nos permitió no madrugar y estar de vuelta para comer; la Canal del Palomo es la vía ferrata histórica de mayor longitud y belleza de Aragón (se equipó en 1954 por Peña Guara con 240 clavijas y cinco grapas). Para llegar hasta allí desde Huesca capital tomamos carretera dirección Barbastro y tras subir una pronunciada cuesta estaremos atentos para tomar el desvío hacia Loporzano. Pasamos por Sasa del Abadiado, Castilsabás hasta llegar a Vadiello. Tras pasar una sucesión de túneles, en una curva cerrada a la derecha, dejamos el coche en el aparcamiento señalizado. Seguimos la pared en dirección Oeste hasta ver las primeras clavijas. Grande fue nuestra sorpresa al ver que se ha asegurado el recorrido con cable, pero la alegría inicial se transformó pronto en cabreo mayúsculo al ver el excesivo y mal colocado equipamiento. Consideramos que existen muchas posibles ferratas por equipar, Ésta se merecía un respeto; si bien nos parece correcto reponer las clavijas que faltaban, con este nuevo equipamiento han dado al traste con toda su originalidad.
 

Comienzo de la Canal.

 


Superando la primera pared.



Mariano tomando contacto con las clavijas.

 

 

Afortunadamente llevábamos disipadores y los tramos más expuesto aprovechamos el cable de seguridad. Entramos pronto en calor, al esfuerzo de trepar por las clavijas ahora se suma el demasiado frecuente cambio de cable y en ocasiones sortear el cable que por su situación molesta para la progresión. Superada la pared inicial podemos ver la estrechez de la canal, y nos introducimos en ella para disfrutar de infinidad de rincones y de la contemplación de los tritones en sus pozas. Recordamos que ESTÁ EXPRESAMENTE PROHIBIDO TOMAR CONTACTO CON EL AGUA para molestar lo menos posible su difícil existencia en estas pozas. El esfuerzo es mantenido pero recompensa con creces por lo particular de la estrechez y la larga sucesión de pozas y cascadas. Nos sorprende ver que el cable asegura hasta un largo tramo llano, suponemos que el instalador debía cobrar por metros de cable instalado. Tras superar una larga pared llegamos a un ensanchamiento donde hasta abunda la vegetación y aprovechamos para tomar un merecido descanso. Merece la pena subir con calma para poder disfrutar plenamente de la ferrata, ya que la subida nos costó unos noventa minutos. Tras el descanso un par de rápeles más y alguna rampa asegurada con innecesarias cadenas nos conducen a un amplio circo desde el que podremos disfrutar del majestuoso vuelo de los buitres leonados, muy abundantes en el sector de Vadiello.

 




     


La verticalidad no da tregua.


Paso gimnástico

Circo superior, buena panorómica.


Metros de cable que sobran.

 

 

A la derecha vemos el cable que asegura el camino de regreso, opción que preferimos a descender la canal. El vuelo de los buitres ameniza todo el recorrido, que no tiene mayor complicación que un par de destrepes y flanqueos que nos conducen por encima del aparcamiento a la ladera por la que un sendero entre la vegetación nos dejará al lado del coche.

Quedamos satisfechos por el recorrido pero apenados por la poca sensibilidad y respeto demostrado hacia la mejor (hasta ahora) vía ferrata de Aragón.

 


Últimos tramos

Llegando al ensanchamiento

Final del sendero de regreso
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Destrepe protegido.


Ascendiendo por las clavijas.

Un alto para la fotico.

 

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Fotografías de:

Miguel Ángel López