Gruta Helada de Lecherines
Borau (Huesca)
29 de marzo de 2009

   

Para este fin de semana teníamos previsto realizar la Travesía del Alba en Benasque, pero la gran cantidad de nieve acumulada durante este invierno nos ha hecho aplazarla para más adelante. En su lugar cambiamos el objetivo por la Gruta Helada de Lecherines ya que teníamos muchas ganas de visitarla en esta época del año. La preparamos para realizarla el sábado, pero conforme llegaba el fin de semana el tiempo empeoraba y la trasladamos al domingo porque nos daba una ligera mejoría, que al final se plasmó realidad. Fue más una actividad de montaña invernal que de espeleología puramente dicha, resulto ser bastante dura por lo largo del recorrido, por la cantidad de nieve recién caída que tuvimos durante casi todo el camino y por el maldito cambio de hora que no nos permitió descansar lo suficiente.
De los siete que en principio íbamos a realizar la actividad al final nos quedamos cinco: Adelia, José Luis, Vicente, Miguel Ángel y Raúl.


Columna de hielo en la entrada.

 


Refugio de Gabardito.


Majada de Gabardito.


Bosque en el Barranco Campón.

 

El primero en salir de casa para ir recogiendo al resto lo hacía a las 4:45 AM (3:45 de nuestro cuerpo) y con una ligera lluvia en Zaragoza que nos planteó las primeras dudas sobre el tiempo, que rápidamente fueron despejadas ya que conforme avanzábamos por la autovía hacia el Pirineo contemplábamos un cielo completamente despejado, poco después de pasar Jaca y empezar a remontar por el Valle del Aragón empezamos a notar un fuerte viento que no nos abandonó en todo el día y que hizo que la temperatura pareciera menor de lo que era. Llegamos a Canfranc (pueblo) a las 7:00 AM y aparcamos los vehículos en una explanada que existe en la carretera junto a la parada de autobús y rápidamente nos preparamos, tal y como está el tiempo surgen dudas de como acometer la subida uno opta por hacerlo con los esquís, otro lleva raquetas y los otros tres lo hacemos con botas de montaña, la verdad es que al final no se sabe cual era la decisión acertada pero creo que las raquetas fue la decisión más favorable dada la cantidad de nieve recién caída o ventoleada que hubo en todo el recorrido.
Caminamos unos cincuenta metros por el arcén de la carretera en dirección a Jaca y tomamos la senda GR-11 que de allí parte y que va remontando el Barranco de los Meses, empieza a amanecer pero nosotros no lo notamos ya que transitamos por un frondoso pinar que no deja pasar las primeras luces del día, al poco la senda pasa por una pared de roca caliza donde vemos la Fuente de la Paja e inmediatamente nos topamos con un cruce por el cual podríamos ir a Villanúa pero nosotros tomamos hacia la derecha siguiendo las marcas de la GR-11. Poco después la senda desemboca en una pista por la cual también se puede ir a Villanúa pero nosotros seguimos hacia el Refugio de Gabardito. La pista sube serpenteando por un bosque de abetos y hayas pasando por delante de la Fuente de los Abetazos, que tiene un buen caudal de agua, hasta el momento habíamos pasado algún montón de nieve pero a partir de aquí esta se hace constante hasta nuestro objetivo. Al llegar a los llanos de Gabardito la pista no se puede seguir pero como el Refugio esá¡ a la vista no tenemos ningún problema en llegar hasta él, donde hacemos nuestra primera parada. Desde aquí atravesamos el Barranco de Aguaré y seguimos a media ladera remontando el Barranco Campón pero sin un camino claro ya que la gran cantidad de nieve nos impide tener una mínima guía así que a veces dudamos si saldremos del bosque por el punto apropiado, y aunque nos costó un poco más llegamos hasta la cabecera de Barranco y por un puente de nieve lo cruzamos para llegar a un pequeño collado desde donde divisamos una gran planicie con los Mallos de los Lecherines al fondo y la canal que nos llevará hacia la cueva a la derecha. El viento es fuerte y desagradable en esta zona ya que levanta la nieve del suelo y por eso atravesamos rápidamente los planos hasta la base de la canal donde nos colocamos los crampones y comenzamos a subir por la fuerte pendiente que tiene, a alguno de nosotros las fuerzas le están pasando factura pero poco a poco vamos subiendo. Casi al final de la canal esta se divide en dos, tomando la de nuestra izquierda hasta llegar a un pequeño collado donde ya se debería divisar la cueva a nuestra derecha, pero hay tal cantidad de nieve que solo se ve un pequeño muro de piedra caliza y ningún agujero en ella, las dudas nos asaltan y no sabemos si podremos entrar pero conforme descendemos hacia el muro vamos viendo una pequeña grieta que resulta la boca casi tapada por la nieve.




Canal de subida hacia la Gruta.


Caminando hacia la Canal.


Boca de entrada.

   


Descendiendo a la Gruta.


Atravesando el Barranco Aguaré.


Fuerte pendiente en la canal.

     

 


Parte intermedia de la canal.


Sinfonía de columnas.

 

Raúl desciende el primero y comprueba que no hace falta colocar cuerda, ya que, aunque está muy empinado es nieve blanda y se baja con facilidad, seguidamente lo hacen los demás para guarecerse del viento que sopla en el exterior. Ya desde la entrada se aprecia una gran columna de hielo en el centro de la sala que nos impresiona por su belleza y tamaño, decidimos comer en esta sala de entrada a la vez que disfrutábamos de la majestuosa "sinfonía de columnas" de hielo que teníamos ante nosotros; nada más acabar de comer, los dos fotógrafos que tenemos en el grupo, y al más puro estilo japonés, empezaron a fotografiar a diestro y siniestro empezando por la misma sala de entrada, después intentamos ascender por la Galería Norte pero había que escalar por una pared de hielo unos tres metros y como no llevábamos material de escalada en hielo nos fuimos a la Galería Este, allí nos quitamos los crampones y nos colocamos los cascos con iluminación, ya que a partir de aquí ya no entra la luz desde el exterior. Primero llegamos a una gran sala en la que existen varias cascadas de hielo que salen de su techo pero no llegan al suelo, realmente bello. Desde aquí continuamos por la galería que viene de la boca B-44 ascendiendo por ella hasta que nos topamos con una pequeña cascada de hielo justo antes de un pozo que viene de arriba, después de las fotografías de rigor regresamos hacia la sala viendo primero un ramal secundario en donde nos encontramos un pequeño riachuelo totalmente congelado. Ya de vuelta en la Sala continuaron las fotografías e intentamos ascender por el ramal que viene de la boca B-35 pero un suelo tapizado de hielo lo desaconsejaba sin crampones, así que como ya se estaba haciendo tarde volvimos a la Sala de Entrada para recoger todo y empezar el regreso. Este lo hicimos por el mismo camino de ida salvo el descenso del Barranco Campón que en lugar de hacerlo a media ladera lo hicimos por su parte baja y nos resultó mucho más rápido y menos lioso, aunque al llegar al Barranco Aguaré tuvimos que ascender para dar con la pista que lo cruza, así no pasamos por el Refugio de Gabardito, aunque lo dejamos a nuestra derecha a un centenar de metros.
Llegamos a los coches después de más de diez horas de actividad, algunos de nosotros realmente cansados pero muy contentos por el desarrollo de la jornada.

 


Sala de Entrada.

Espeleotemas de hielo.

Cascada congelada.

Sala en la Galería Este .
       

Boca de entrada.

Espeleotemas de hielo.

Atravesando el bosque.

Espeleotemas de hielo.
       

 

COORDENADAS: Proyección U.T.M. Datum European 1950
Zona: 30T X: 701533 Y: 4735758 Z: 2059 m.s.n.m.
Datos obtenidos con receptor Garmin Etrex Vista C

Datos Espeleométricos
Desarrollo :   Desnivel: -124 m

 


Sala de Entrada.

Fotografías de:

Miguel Ángel López
Raúl García

 

 


Espeleotemas de hielo.


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