Sima Otxabide
- Otxabide Pagozabala Ganeko Axpea -
Orozco - Vizcaya

4 de octubre de 2008

Aparcamiento de Pagomakurre.
Aparcamiento de Pagomakurre.

Los amigos del Grupo Espeleología Geológicas de Madrid habían organizado esta visita y fuimos invitados junto a otros para acompañarles, desgraciadamente y como cada día somos menos espeleólogos en el Club solo acudió uno de nosotros.
Resultó un éxito de participación, tanto por el número como la procedencia de los participantes constituyendo lo más problemático de esta salida encontrar alojamiento para tanta gente en un lugar cercano a la sima y a un precio asequible, finalmente pernoctamos en un albergue en Durango. El viernes fuimos llegando escalonadamente, los primeros, tres madrileños y sobre las 23:30 llegamos los cuatro integrantes de GEXXI procedentes de Barcelona y Zaragoza, hasta las 3 de la madrugada fueron llegando poco a poco el resto procedentes de Madrid.
El despertador sonó a las ocho en punto de la mañana, hora convenida para levantarse y desayunar, fue el momento en que nos conocimos todos, resultando un grupo muy variado, una francesa, un alemán, un griego, tres catalanes, un aragonés y la mayoría madrileños. La salida se retraso un poco ya que mover a quince personas en cuatro vehículos es algo complicado. Desde Durango nos dirigimos por la carretera N-240 hasta la localidad Vizcaína de Areatza, allí tomamos la calle que parte frente a su iglesia y que continua siendo una pista asfaltada (Parque Natural de Gorbeia) que ascendiendo pronunciadamente entre un frondoso bosque llega tras 6,5 Km al Área Recreativa de Larreder, donde se acaba el asfalto, continuamos por la pista, esta vez ya por tierra durante unos dos kilómetros hasta su final. Llegaremos de este modo al lugar llamado Pagomakurre, compuesto de un Área Recreativa con bancos y parrillas, casas particulares, una pequeña ermita y un aparcamiento donde dejar los vehículos. En este punto se nos unieron más compañeros que habían dormido en una casa rural.
De todos los que estábamos nos quedamos doce para hacer la sima, así que decidimos atacarla por sus dos bocas VI448 e ITX270, nos dividimos en dos grupos el primero compuesto por Maud, Javi, Juanjo, Joan, Dirk y Basili entrarían por la boca ITX270 la más usada habitualmente y Teresa, Raúl R., José Alberto, Rafael, Alvaro y Raúl G. lo harían por la boca VI448 con la idea de juntarnos todos en la base del P72. El resto de compañeros dedicarían el día a hacer senderismo subiendo al Pico Gorbeia. Una vez preparado todo el material partimos hacia las bocas, era cerca de la una del mediodía. Cogimos la senda que, atravesando por su centro el Área Recreativa, se dirige hacia el oeste, esta se introduce en un frondoso bosque que hay que atravesar para acceder a las paredes calizas donde se encuentran las bocas. Esta senda (hacia el collado de Atxulaur), aunque evidente, se multiplica a veces en varias ramificaciones, por lo que tendremos que poner en marcha nuestra intuición y orientación, hay que ir llaneando sin subir, acercándonos poco a poco a las paredes, parte de su recorrido estaba encharcado y embarrado por lo que nos fuimos fijándonos mucho para evitar mojarnos antes de tiempo. En treinta minutos aproximadamente se llega frente a las paredes calizas. Para llegar a la boca ITX270 seguimos junto a un cercado de ganado, 50 metros antes de las paredes cogeremos una senda descendente hacia la derecha (en principio no muy evidente), que paralela al muro de Itxina baja hacia el Norte. Tras unos 350 metros encontraremos a la izquierda un aislado árbol seco entre una pedrera caliza que yace al pié de la pared, subiendo tras él en oblicuo hacia la derecha por una empinada grada herbosa, alcanzaremos en el muro un diedro vertical de 10 metros que hay que subir mediante una cuerda en dudoso estado que en 2 tramos y un pasamanos final llega a la poco evidente y frondosa boca. Hay que tener cuidado ya que desde el cercado se aprecia un agujero en medio de la pared que aunque muy evidente no es la boca. Para llegar a la boca VI448 una vez llegamos al cercado, este lo atravesamos en dirección al collado de Atxulaur, esta senda se pone bastante empinada sobre todo un poco antes de atravesar el puente roca que existe en el collado. Desde aquí el sendero atraviesa una dolina por el centro llegando a la parte opuesta de la misma donde encontramos un desvío hacia la derecha (poco evidente), si seguimos por el sendero este nos llevaría a la gran dolina de Supelegor, desde aquí seguimos hacia la cresta de la pared por un sendero poco claro que atraviesa primero una masa de árboles para posteriormente seguir por un lapiaz marcado por mojones para volver a introducirnos en en una masa boscosa en donde a nuestra izquierda aparecen varios pozos en un lapiaz el mayor y más alejado es la boca.

Grupo que entró por ITX-270.
Grupo que entró por ITX-270.


Grupo que entró por VI-448.

Pared donde esta la boca ITX-270.
Pared donde esta la boca ITX-270.

Sima Otxabide boca ITX-270.
Sima Otxabide boca ITX-270.


     
Collado de Atxulaur.
Collado de Atxulaur.
Sima Otxabide boca VI-448.
Sima Otxabide boca VI-448.
Sima Otxabide VI-448.
Sima Otxabide VI-448.
     

Descansando en la Sima Otxabide.
Descansando en la Sima Otxabide.

Muchos espeleotemas en la Sima Otxabide.
Muchos espeleotemas en la Sima Otxabide.

OTXABIDE ITX270. Como el que suscribe no entró por esta boca os copio lo que Joan colgó en su blog personal. Los primeros metros transcurren por una galería horizontal que nos lleva hasta una cuerda fija ascendente y a través de ésta nos acercamos al inicio de los pozos, que en realidad es un único pozo separado por una gran repisa. Éste se haya totalmente equipado con químicos, aunque también nos encontramos los spits anteriores. En unas dos horas los 6 expedicionarios nos encontramos en la base de los pozos. Comemos un poco mientras esperamos a reunirnos todos y nos vamos hasta el río a través de una galería de grandes dimensiones. Cuando llegamos al sifón hacemos una parada para hacer algunas fotos y comer un poco más. Allí nos despedimos de Maud y Javier que han decidido salir, ya que han dejado a su bebé, de dos meses y medio, con los abuelos. Los cuatro restantes continuamos caminando por otras galerías, siempre de grandes dimensiones, durante algunas horas. Podemos disfrutar de la enorme cantidad de formaciones de todo tipo que salpican suelo, paredes y techos y que reflejamos en las innumerables fotos que hacemos, ya que a cada paso nuevas bellezas salen a nuestro encuentro. A lo largo de estas horas nos deberíamos haber encontrado con el grupo que entraba por la boca superior pero no fue así. Ya de retorno, llegamos a la base de los pozos y no había ninguna de las señales convenidas para indicar el paso de nuestro compañeros. Cuando empezamos a remontar el pozo principal, el otro grupo nos gritó desde una ventana colgada en un lateral a medio pozo. Por lo que supimos después, habían conseguido llegar allí después de muchas dificultades al tener que progresar por pozos poco equipados y galerías muy confusas y poco transitadas. Como ese último pozo no estaba equipado y ya era tarde decidieron no bajar hasta la base.


     
Galerías inferiores de la Sima Otxabide.
Galerías inferiores de la Sima Otxabide.
Galerías inferiores de la Sima Otxabide.
Galerías inferiores de la Sima Otxabide.

OTXABIDE VI448. Desde el aparcamiento hasta esta boca nos costo unas dos horas, teniendo especial precaución en la zona final ya que el terreno (lapiaz con mucha vegetación) es propicio para tropezones y golpes. Una vez en la impresionante boca estuvimos buscando algún tipo de instalación, pero no logramos hallarla y después de una hora nos decidimos instalar desde un árbol que hay en el borde del pozo, ya que desde este punto se bajaba de una tirada sin ningún roze hasta la base, una vez aquí hay que destrepar un par de metros para lo cual nos ayudamos de la misma cuerda ya que tampoco había instalación. Desde aquí accedemos a una galería, donde soplaba bastante, en donde nos encontramos con una rampa que desemboca en un P30, la instalación estaba bastante bien y con la ayuda de dos desviadores el pozo se baja de una tirada casi sin roces, llegamos a su base en donde existen tres posibilidades, una gran rampa de derrubios que se puede seguir hacia arriba o hacia abajo, en esta última dirección se puede bajar un pozo de unos 10 metros que desemboca en un pequeño lago o se puede hacer una escalada un poco expuesta que no sabemos si dará continuidad a la cavidad, la dirección adecuada es seguir una galería frente a la cuerda de menores dimensiones que la rampa y que nos lleva a una rampa ascendente hacia una diaclasa que hay que escalar en oposición unos 10 metros. Tuvimos que hacer varios intentos para conseguir escalarla, primero Raúl G. lo intento pero solo consiguió llegar hasta la mitad, en un intento posterior Raúl R. logró la escalada descubriendo un spit donde colocar la cuerda para los demás, desde aquí colocamos un pequeño pasamanos para salvar un desfondamiento embarrado e inmediatamente descender un pozo rampa de unos doce metros muy resbaladizo por el barro que lo recubre, desde la escalada hasta este punto usamos la misma cuerda de 50 m. sobrandonos unos 8 metros. Aparecemos en una gran galería donde solo es posible avanzar en una dirección, primero destrepamos una rampa de unos 5 metros también muy embarrada seguimos y tomamos una ventana que hay a nuestra izquierda descendiendola por una grieta que nos deposita en una nueva galería, en principio tomamos por su lado más amplio y llegamos a un punto donde la galería se bifurca en varias direcciones, después de recorrer un caos de bloques, un meandro y ver nuevas galerías decidimos regresar hacia el otro lado de la galería que resulto ser la dirección correcta. Esta parte es más pequeña y estrecha, aunque por poco tiempo ya que nos encontramos con una ventana a unos dos metros del suelo que atravesamos y nos deposita en otra gran galería. Continuamos por la izquierda descendiendo por una rampa muy pronunciada y con riesgo de caída de piedras que nos lleva hasta la cabecera de un pozo muy bonito que pensamos pudiera ser un P45 aunque no lo comprobamos ya que no vimos instalación y nuestro objetivo era encontrar una ventana en el P72, en este punto donde también parten varias galerías que nos pareció no tiraban comimos un poco (mas bien fue cenar ya que eran las siete de la tarde). Después decidimos regresar sobre nuestros pasos y buscar en el otro sentido de la galería, por aquí encontramos pozos grandes y pequeños, pero nada parecido a la topografía que llevábamos (aunque no la más correcta ya que solo la teníamos en sección). Empezamos a perder la esperanza de encontrar la continuación, y decidimos mirar por último una rampa muy empinada que existe prácticamente enfrente de la ventana que nos dio acceso a la galería, hay que destrepar por dicha rampa y localizamos varios sitios por donde continuaba pero no los comprobamos por falta de material para instalar en naturales. Finalmente cuando ya habíamos decidido regresar Raúl G. vio un agujero en el suelo pegado a la pared y lo destrepo llegando a una galería descendente que al poco llego a lo que parecía una barrera desde donde se asomo a un majestuoso pozo, era la ventana que andábamos buscando hacia tanto tiempo. Un primer grito de aviso a los demás hizo que una luz fluyera del interior del pozo, era Dirk el primero en comenzar la salida del otro grupo, la alegría por el encuentro era palpable aunque no fue completa ya que la hora que era nos hizo desistir y no bajamos el pozo aunque la verdad se hubiera hecho difícil ya que no vimos instalación en esa ventana con lo que imaginamos no esta instalado este pozo desde la ventana. Habiendo logrado nuestro objetivo comenzamos a regresar hacia el exterior, las esperas fueron largas y algunos pasamos mucho frío en ellas. Conforme se llegaba al exterior y en grupos de dos se empezó a volver hacia los coches pero el complicado recorrido hizo que nos reagruparamos todos en el lapiaz cuando algunos de nosotros estábamos volviendo sobre nuestros pasos, gracias a uno de nosotros que había grabado en el gps el itinerario pudimos coger el buen camino y llegar a los coches sin mayor problema, aunque eran las cuatro de la madrugada y los compañeros del otro grupo se habían ido ya a dormir cansados de esperar.

Galería en VI-448.
Galería en VI-448.

Rampa embarrada en VI-448.
Rampa embarrada en VI-448.

Galería de enlace con P72.
Galería de enlace con P72.

Ventana al P72.
Ventana al P72.

Una larga espera para salir de VI-448.
Una larga espera para salir de VI-448.


     
Sendero desde el aparcamiento.
Sendero desde el aparcamiento.
Dolina tras el collado de Atxulaur.
Dolina tras el collado de Atxulaur.
Trepando en la diaclasa.
Trepando en la diaclasa.
     

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Fotografías de:

Joan Montoya
Juanjo González
Raúl García